Disfrutar de una sesión de yoga en la naturaleza es una experiencia que nos lleva a reconectar con nuestro interior y con todo lo que nos rodea, la brisa, el sol, los aromas. Si a esto unimos la presencia de unos hermosos caballos, cuya energía se armoniza con la nuestra y nos dejamos llevar por las sensaciones que nos produce su presencia, su curiosidad y su amor, nuestra experiencia será mucho más profunda y enriquecedora. ¿Quieres venir a probarlo?